Victoria protege los árboles

Victoria Banda
camina 24 kilómetros para custodiar los árboles y el agua dulce.
Junto con otras personas procedentes de un grupo de aldeas del oeste de Malawi,
Victoria recorre un sendero inclinado para patrullar las boscosas orillas
de un embalse de montaña y para proteger los árboles de leñadores
ilegales.
Muchos de los árboles que crecen alrededor del embalse los plantaron Victoria y otros miembros de un comité encargado de proteger el abastecimiento de agua para unas 10.000 personas en una circunscripción remota de Mchinji. Los árboles estabilizan el suelo y mantienen la humedad en el terreno, con lo que aseguran una gran cantidad de agua limpia en el embalse. "Sin eso, pereceríamos," dice Victoria.
El comité de Victoria vigila y se ocupa del cuidado del embalse, además del de una red de tuberías que lleva agua limpia de las montañas a 72 aldeas que están en el valle de abajo. Mantener el agua limpia es un asunto complicado. "Nos tenemos que cerciorar de que la gente no lleva su ganado cerca del agua, proteger los árboles de talas ilegales y plantar árboles en zonas donde no hay ninguno," explica Victoria.
Sin embargo, no le molesta el difícil cometido porque el nuevo sistema de agua dulce ha mejorado en muchos aspectos la vida de los habitantes de la circunscripción. Antes de que se instaurara el sistema, las mujeres de las aldeas tenían que andar más de una hora para conseguir agua. "Y el agua no estaba limpia," añade Victoria. "Ahora tenemos menos enfermedades, ropas más limpias y caras más felices."
La construcción del embalse y de las tuberías de canalización es un proyecto de los 1.000, aproximadamente, que se han completado hasta la fecha a través de un programa presentado por el Fondo de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Capitalización (FNUDC *), un colaborador en el Grupo de las Naciones Unidas para el Desarrollo (GNUD *). El programa identifica las zonas que necesitan proyectos de desarrollo y les proporciona una financiación parcial. Las propias comunidades locales aplican los proyectos y suministran el resto de la financiación.
El programa, activo en Malawi desde hace cinco años, cuenta con un presupuesto de 30,7 millones de dólares de los EE. UU. El FNUDC contribuye con 13,3 millones de dólares al programa, el PNUD con 9,4 millones de dólares y el gobierno de Malawi con 8 millones de dólares en especie. Las comunidades locales beneficiadas por los proyectos aportan la mano de obra y los materiales.
En la región de Victoria, los comités para el desarrollo de las 72 aldeas participantes decidieron gastar una parte del fondo de desarrollo de la circunscripción en el nuevo sistema de agua dulce. Los comités locales, financiados por las contribuciones de familias aldeanas, mantienen el embalse y la red de tuberías.
Estos comités de aldea fueron capaces de emprender este ambicioso proyecto debido a que el gobierno de Malawi * ha traspasado los materiales de capacitación y la toma de decisiones a los cargos municipales. Los funcionarios del país creen que los consejos elegidos a nivel local pueden gestionar sus recursos naturales y su planificación de desarrollo más eficazmente. El FNUDC y el PNUD han trabajado codo con codo con el gobierno durante este proceso de descentralización, que se está ampliando a las 27 circunscripciones del país.
El objetivo final es ayudar a reducir la pobreza en Malawi y mejorar la gestión pública a través de una mayor participación de los ciudadanos en la toma de decisiones. En Mchinji, donde Victoria y sus otros compañeros miembros del comité decidieron realizar las caminatas de 24 kilómetros en la montaña para mantener el embalse y proteger sus árboles, parece estar funcionando.
La
creciente demanda de agua dulce será un tema de gran importancia en
el programa de la Cumbre Mundial de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo
Sostenible, que se celebrará en Johannesburgo del 26 de agosto al 4
de septiembre. La cumbre congregará a dirigentes mundiales, organizaciones
no gubernamentales, empresas y a otros grupos para debatir maneras de mejorar
las vidas de las personas a la vez que se conservan los recursos naturales
del mundo.